martes, 6 de septiembre de 2011

RAFAEL MENDOZA en el Teatro de la Ciudad




Rafael Mendoza/Esté donde esté
nuevo disco
Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, 4 de octubre, 20 horas
Donceles 36, Centro Histórico

El compositor mexicano Rafael Mendoza presenta su nuevo disco titulado Esté donde esté, con un concierto especial en el Teatro de la Ciudad el próximo 4 de octubre a las 20 horas. Compositor con un larga trayectoria en el ámbito de la música independiente y acostumbrado a presentarse en solitario, en esta ocasión se reúne con varios de los mejores músicos de la escena mexicana, para ofrecer en vivo el disco Esté donde esté, grabado en 2010 en Bélgica, con el arreglista, productor, bajista y compositor mexicano José Luis Montiel.
En este disco/concierto las canciones de Rafael Mendoza se potencian al amparo de géneros como el tango, el blues, el son y diversos géneros tradicionales. Sin alejarse de la música mexicana, Rafael nos entrega versiones evolucionadas hacia lo que se ha dado en llamar Música del mundo.
Como ya es costumbre en el trabajo de este compositor, esta nueva producción recorre diversos géneros de canción popular del mundo en una fusión natural y necesaria. El son mexicano, la canción cardenche, la ranchera, los diversos sones de México, el tango y la música caribeña, que han sido sello de la obra de Mendoza, son tratados en este disco/concierto a través de la mirada  cosmopolita del compositor José Luis Montiel, quien los reviste de sonoridades contemporáneas y universales.

Esté donde esté reúne 10 temas originales de Rafael Mendoza y una hermosa canción del compositor mexicano recientemente fallecido Marcial Alejandro. Este disco es un canto a nuestro tiempo, a la migración entendida como proceso global, a la muerte, a  México en su historia y circunstancia actual y la diversidad del mundo.

Rafael Mendoza presentará en este concierto a tres invitados especiales, compositores también, compañeros de ruta con quienes ha coincidido en diferentes momentos de su carrera y quienes representan tres formas, tres rutas y tres generaciones de creadores de canción en nuestro país. Ellos son David Haro, Armando Rosas y Edgar Oceransky.
Para interpretar el repertorio de Esté donde esté, Mendoza contará con la participación de los músicos que aparecen a continuación:

Rosino Serrano: Piano y teclado
Federico Luna: Batería y armónica
Jorge García: Guitarras steel, nylon y eléctrica
Leo Muñoz: Percusión y batería
Hammadi Bayard: EWI, sax alto y sax soprano.
Ernesto Anaya: Violín y guitarra
José Luis Montiel: Bajo y dirección musical
Los boletos estarán a la venta en las taquillas del Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris” y en Ticketmaster.
Esté donde esté, el disco, estará a la venta a partir de la mitad de septiembre en todas las tiendas de discos.











martes, 30 de agosto de 2011

UNA NUEVA BIENVENIDA

Hace ya casi 35 años en que surgió el grupo SALARIO MINIMO se trazaron diversas actividades artísticas, en ese tiempo estábamos lejos de imaginar siquiera el tener una estación radial en donde difundir la riqueza cultural de la música latinoamericana y en particular del creciente movimiento de la nueva canción. De hecho nuestras presentaciones se convertían en un programa en vivo, de ahí la diversidad en nuestros primeros repertorios en donde interpretábamos infinidad de canciones que sentíamos su difusión era escasa. Las únicas redes en esos tiempos eran los discos en acetatos y en casetes. De mano en mano, a préstamo a veces sin devolución, al igual acudir a una peña folklórica o acudir a un evento a escuchar las “novedades” que nos traía el cantante o grupo y más cuando provenían de fuera. Aunque hacíamos los esfuerzos por adquirir alguna grabación, nunca nos dimos a la tarea de ser coleccionistas al contrario nuestro afán de compartir hizo perdidiza nuestro pequeño arsenal si no es que dañado por el uso.

Con los dedos de la mano contamos las disqueras independientes de aquellos años, en donde la producción de artistas locales era minima como su difusión en los medios. Con sus contadas excepciones han sido muy pocas estaciones que han programado una muy mínima parte de la muy escasa producción tanto nacional como extranjera de esta música. Muchas de las canciones que comienzan a escucharse en esta radio estamos seguros nunca fueron puestas al aire y no solo por tratar de prevalecer el comercio, sino por una censura a las voces que entonan la realidad de los pueblos. Hoy en día aunque parece ser más fácil el acceso a una grabación por parte del artista, muchas cosas siguen igual, sumado a la piratería y que los avances de la tecnología sean utilizados para otros fines, pues no esta lejano la desaparición del disco compacto y solo sean adquiridas las piezas musicales para los aparatos digitales ya sea en teléfonos, en reproductores o en la computadora.

Hace ya casi un año que comenzamos con el funcionamiento a esta idea que añejábamos por tiempo y que no lográbamos como darle salida. Lo hicimos meses después de la edición de nuestra revista digital. Utilizando las redes sociales y el acceso cada vez más “democrático” al internet. Buscando el complemento para la comprensión de los artículos comenzamos poniendo un reproductor en el cual aparecen las canciones relativas a lo expuesto. En el Facebook creamos en un principio una página en donde diario subíamos algunas canciones. Pero siempre con la idea fija de estar permanentemente las 24 horas. Finalmente lo logramos hace un par de semanas y tenemos el reproductor automático en nuestras páginas del internet. Sin embargo esto nos trae dos situaciones una que esta en nuestras manos el seguir aprendiendo a manejar las herramientas técnicas, limitadas a nuestra capacidad de tiempo, de recursos, etc. y la otra que esta en las manos de ustedes puesto que para poder mantener la estación de radio se nos pide determinada cantidad de audiencia. Nosotros pondremos como siempre nuestros mayores esfuerzos y esperamos que nos acompañen en esta travesía por mucho tiempo, ya que con justa razón nos quejamos de la basura que se nos impone día a día por medio de “las cadenas radiales” (que vale la pena señalar que ese es su justo nombre) y señalamos que no tenemos acceso al control de los medios. Hoy tenemos esta pequeña alternativa, que sabemos que no es la primera, ni la única, pero que esperamos no sea la última.

Apenas estamos comenzando, hay mucho por hacer, sobre todo si queremos implementar variantes en la programación, tener entrevistas, transmitir en vivo y muchas cosas más. Esto es el inicio de la radio que junto con la revista son parte de los trabajos con los que comienzan las celebraciones de nuestro 35 aniversario.

¡ La lucha de liberación es ante todo un acto de cultura !
grupo
SALARIO MINIMO HISTORICO




martes, 2 de agosto de 2011

LA CRUZ DE LA NUEVA CANCION

Desde que se empezó a teorizar acerca de la Nueva Canción se hablaba que esta tenía su principal raíz en la música folklórica. En febrero de 1963 un grupo de artistas argentinos, entre los que se encontraban entre otros Mercedes Sosa y Armando Tejada Gómez, dan a conocer el Manifiesto del Movimiento del Nuevo Cancionero. En 1969 se efectuó el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena con el auspicio de la Vicerrectoría de Comunicaciones de la Universidad Católica a iniciativa de Ricardo García. En dicho festival salieron triunfadoras en un empate las canciones La Chilenera de Richard Rojas y Plegaria a un Labrador de Víctor Jara. A partir de esto queda etiquetado el nombre de Nueva Canción que viene a englobar los distintos nombres que se le daban con anterioridad como son la Canción Política (con sus festivales en la extinta Alemania Democrática), la Canción Protesta (con sus festivales en Cuba) y muchos títulos más como son: Canción Social, Canción Contingente, Canción Revolucionaria, Canción Testimonial, etc., hasta llegar a la Trova como se le conoce hoy en día. En tiempos de la dictadura en Chile, Ricardo García, renombra y registra a este tipo de canción como Canto Nuevo al que ya acceden más géneros musicales como el Jazz y el Rock. En 1982 se efectúa en la Ciudad de México el Primer Festival de la Nueva canción Latinoamericana, realizándose posteriormente el Segundo en 1983 en Managua, Nicaragua y en 1984 el Tercero en Quito, Ecuador.

Si se habla y acepta que la raíz de este canto proviene de la música folklórica y tradicional entonces se acepta que contiene un alto sentido religioso, pues en su mayoría los cantos surgidos posteriores a la conquista, a pesar de que en un inicio fueron prohibidos y satanizados por paganos, servirán para las celebraciones de las fiestas religiosas. En México la prueba de ello es que hasta en la actualidad continúan los Concheros y Danzas de Conquista y que decir de infinidad de sones y cantos tradicionales que son parte de las fiestas patronales. En Perú, Ecuador y Bolivia la música conocida como andina es fuente principal de los carnavales. Al ser prohibidos los instrumentos musicales de origen prehispánico y ser impuestos los instrumentos de cuerda europeos, surgen nuevos instrumentos como la concha y el charango. Este último esencial en los grupos de la nueva canción de los años 70’s. Precisamente en 1964 el músico argentino Ariel Ramírez compone la Misa Criolla utilizando ritmos y formas musicales folklóricas, utilizando la obra la misma estructura de la Misa Católica. En 1980 nuevamente hará otra obra titulada Misa por la Paz y la Justicia en el que recurre a textos y oraciones del Misal Romano destinados a la liturgia. La Misa Criolla originalmente grabada por Los Fronterizos, algunos solistas como Jaime Torres y Luis Amaya además de un coro y orquesta, tuvo gran éxito, aceptación y hasta catalogada por el Vaticano. Siendo posteriormente interpretada y grabada por diferentes artistas como Los Calchakis, Los Folkloristas, el tenor José Carreras y otros.

En 1961 la chilena Violeta Parra graba en Argentina un disco que no se edito porque la canción Por que los pobres no tienen  fue censurada, en 1965 se publica en Chile el disco Recordando a Chile (Violeta Parra una chilena en Paris) en donde graba la canción Julián Grimau o Que dirá el Santo Padre en una segunda versión. Desde que graba su primer disco El folklore de Chile en 1957 hay en su labor recopilatoria canciones populares chilenas como El Sacristán y versos por la Sagrada Escritura, en el segundo volumen en 1958 graba Viva Dios, Viva la Virgen María o Parabienes a los Novios. Ya en la discografía post mortem se encuentra en el disco Canciones Encontradas en Paris editado en 1971 la canción Ayúdame Valentina o Que Vamos Hacer. En 1966 el chileno Víctor Jara graba su primer disco como solista al que también se le conoce como Geografía en el que incluye la canción ¿Que Saco Rogar Al Cielo? En su carrera previa con el Conjunto Cuncumén grabara diversos temas del folklore chileno como Cantos a la Virgen de la Tirana y un álbum de Villancicos Chilenos. En su tercer disco como solista en 1967 incluye la canción Despedimiento del Angelito. En 1973 saldrá editado su disco Canto por Travesura en donde incluye La Beata proveniente del folklore. En 1968 el uruguayo Daniel Viglietti graba el disco Canciones para mi America en donde se incluye la canción Cruz de Luz conocida también como Camilo Torres, esta canción también fue grabada por Víctor Jara, Viglietti en su disco canciones Chuecas editado en 1971 grabará Que dirá el Santo Padre tema de Violeta Parra, posteriormente en 1973 grabara Dios le Pague compuesto por Chico Buarque, en 1978 en un disco de grabaciones en vivo canta El diablo en el Paraíso otra composición de Violeta Parra. En 1969 el argentino Héctor Roberto Chavero Aramburo, mejor conocido como Atahualpa Yupanqui graba el disco Preguntitas sobre Dios en donde incluye la canción con el mismo nombre, grabada también por Angel Parra, Soledad Bravo y otros artistas. En 1974 el venezolano Ali Primera en su álbum Volumen 2 graba No Basta Rezar, grabada también por Los Guaraguao, Gabino Palomares y otros artistas. En 1974 el nicaragüense Carlos Mejía Godoy en su disco Cantos a Flor de Pueblo graba junto con los Hermanos Duarte la canción Cristo ya nació en Palacagüina a la que se le conoce como El Cristo de Palacagüina., grabada por Amparo Ochoa y otros artistas. Carlos Mejía Godoy compondrá en 1975 la música de La Misa Campesina Nicaragüense con letras de Ernesto Cardenal. Posteriormente en 1979 habrá una versión pop en España con Miguel Bosé, Sergio y Estibaliz, Ana Belén y otros. Hay otra versión grabada en 2008 de Katia Cardenal con el coro Skurk de Noruega. En 1978 el argentino León Gieco graba en su disco IV la canción Solo le Pido a Dios. Esta canción se ha convertido en un canto latinoamericano y ha sido grabada por Mercedes Sosa, Tania Libertad, Víctor Manuel, Ana Belén y más artistas. En 1980 el grupo salvadoreño Yolocamba I Ta, graba en su exilio en México la Misa Popular Salvadoreña, desde su anterior y primer disco El Salvador, su Canto y su Lucha, grabado ese mismo año en Nicaragua ya se incluye Con Farabundo y Romero de la autoria de Luis Enrique Mejía Godoy, dedicado a Monseñor Oscar Arnulfo Romero el Arzobispo de El Salvador asesinado el 24 de marzo de 1980. En 1981 en su tercer disco Canto a la patria Revolucionaria cantan Homenaje a Monseñor Romero. En 1987 graban Canciones para la Nueva Vida, distribuida en tiempos de guerra por medio de las Comunidades Eclesiales de Base. En el año 2000, en la conmemoración del XX Aniversario de la muerte de Monseñor Romero, graban en El Salvador después de su regreso del exilio el disco Romero, donde destaca la Rumba a Romero. En el 2010 ya en el XXX Aniversario el gobierno salvadoreño del FMLN auspicia la grabación de un disco conmemorativo en el que son excluidos Yolocamba I Ta, Cutumay Camones y la Banda Tepeuani, los tres grupos más representativos y que difundieron alrededor del mundo la guerra popular de liberación de El Salvador. En México José de Molina graba su sexto disco titulado Salsa Roja en donde incluye la canción Dialogo del Papa y Jesucristo. Esta canción le resultó un éxito en sus presentaciones pese a ser una mezcla de ironía y crítica, antes de cantarla en cada presentación tenía que dar palabras aclaratorias ya que el 90 por ciento de los mexicanos son Católicos y Guadalupanos. En su posterior disco Contraconfesiones graba Cristiacomunismo tratando de dejar en forma más seria su postura ante la Iglesia, pero utilizando el mismo genero de “salsa” del disco anterior. José de Molina antes de dedicarse profesionalmente al canto tuvo una etapa actoral participando en Pastorelas, ya en su segundo disco Testimonios Rebeldes había grabado la canción Cura Guerrillero dedicada a Camilo Torres. Aunque nunca se le ha considerado dentro de la Nueva Canción al panameño Rubén Blades, a pesar de tener una amplia discografía y una gran temática social en sus canciones como Plástico, Pablo Pueblo, Tiburón, Siembra, etc. En 1984 en su álbum Buscando America junto a Seis del Solar graba su composición El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés tema basado en el asesinato de Monseñor Romero. En 1997 se edita la Misa Cubana A La Virgen de la Caridad del Cobre compuesta y dirigida por Manuel Vitier, en ella Silvio Rodríguez cabeza indiscutible de la Nueva Trova Cubana interpreta Déjame Tomar Asiento. En el año 2004 el trovador mexicano Marcial Alejandro graba su tercer y último disco Sin Cruz, en el se incluye su composición Lío de Sotanas. La Nueva Canción Mexicana ha tocado poco el tema de la religión salvo los ejemplos arriba mencionados y pequeñas partes de canciones interpretadas y/o compuestas por Gabino Palomares , Amparo Ochoa, Oscar Chávez y la nueva generación de trovadores, caso contrario de los grupos chicanos que le cantan a la Virgen de Guadalupe. En 1978, en plena dictadura, la Iglesia Católica chilena auspicia una Comisión y organiza en Santiago un Simposium Internacional de los Derechos Humanos. El Cardenal  Raúl Silva Henríquez encarga la composición de una Cantata para ser ejecutada en el acto inaugural en la Catedral. La Cantata de los Derechos Humanos o Caín y Abel  con textos del Padre Esteban Gumucio y la música de Alejandro Guarello e interpretada por el grupo Ortiga, un conjunto coral dirigido por Waldo Aránguiz, un conjunto instrumental dirigido por Alejandro Guarello y la narración del actor Roberto Parada. Esta obra fue presentada en Lyon, Francia en 1983 y reestrenada en Alemania en 1998. En Chile nuevamente fue presentada el 5 de mayo de 2001 falleciendo al día siguiente el Padre Esteban Gumucio.

La música universal es previa a la Iglesia y ésta se encargó de su dirección, desde los cantos gregorianos hasta todo el patrocinio a los grandes músicos como Beethoven, Mozart, Bach, etc. Ahora el control es de parte de transnacionales con la complicidad y censura de los gobiernos y la bendición en muchos casos de la misma Iglesia. La Nueva Canción Latinoamericana tiene un dilema y muchos retos. Pues lo más difícil es tomar una decisión acerca de la ideología, lo urgente es la liberación de los pueblos, testimoniar, sensibilizar y acompañar las luchas por la democracia en la que se incluya en los hechos la libertad de creencias y culto. A veces lo ha hecho con el consentimiento de sectores de la Iglesia como sucedió en Nicaragua y El Salvador con altos costos para el propio clero como han sido los asesinatos de Jesuitas y el propio de Monseñor Romero, las reprimendas y regaños a Ernesto Cardenal no solo del Papa sino del mismo gobierno que deformo al Sandinismo y hoy esta en el poder. A veces lo ha hecho con la incorporación propia de los curas como ha sido en Colombia con Camilo Torres y Manuel Pérez Martínez. A veces con el humanismo de la Teología de la Liberación y diversidad de Padres ligados a una Iglesia-Pueblo. No se puede olvidar que la primera guerra de Independencia en México fue iniciada por los Curas Miguel Hidalgo y José María Morelos.

Desde hace tiempo se ha enterrado a la Nueva Canción, como si se tratase de una moda, como si se tratase de un artículo de consumo, como si se tratase de un ideal de juventud de rebeldía sin causa.  Esta en un periodo de agonía, sufriendo la partida de los grandes cantores de todo el continente latinoamericano, pero resiste.

No importa que nombre se le de en el futuro, que etiqueta se le vuelva a poner. Tiene ahora experiencia en más de medio siglo recorrido. Mantiene su creatividad  se ha enriquecido y cuenta con el empuje de la nuevas generaciones.

Ciertamente la Nueva Canción carga una cruz a cuestas pero tiene su resurrección y sobre todo tiene Fe, Esperanza y Claridad.

Porque canto que a sido valiente siempre será Canción Nueva

domingo, 15 de mayo de 2011

SABOR AMARGO, ACIDO Y SALADO PERO SABOR

del anecdotario Algunos compañeros nos preguntan ¿por qué no tocan canciones de José de Jesús Núñez Molina?, esto no es reciente aunque por medio de la cibernética no los han planteado de nuevo. A lo que siempre hemos respondido que en nuestros primeros repertorios incluíamos “Los Versos del Caracol” en una versión propia. Hubo montajes de algún par de canciones más pero la razón por que en esos tiempos no las interpretábamos es debido a que en casi a todos los lugares en donde éramos invitados a presentarnos nos encontrábamos con José de Molina (su nombre artístico con el que fue mayormente conocido). Lo mismo ocurría con otros cantores y grupos como León Chávez Teixeiro y Judith Reyes que pese a que nos gustaban sus canciones y las sentíamos necesarias, para nosotros era duplicar o hasta triplicar los mismos cantos pues otros solistas y grupos si lo hacían en una repetición constante. Cuantas veces no recordamos escuchar en un festival artístico “Obreros y Patrones” y/o en un acto cultural “Los Restos de Don Porfirio” aunque a veces con arreglos e instrumentaciones diferentes pero al fin y al cabo lo mismo, como si no tuviéramos creación propia o no conociéramos otras canciones. Además basta decir que nosotros teníamos un repertorio propio (de canciones heredadas por el compañero Walterio), y que por motivos de nuestra instrumentación y por agrado éramos más sabrosones. Así nos sucedió en una ocasión durante una huelga obrera en la que nuestro antecesor había sido José de Molina y en nuestro turno posterior al suyo interpretamos “Los Versos del Caracol” aprovechando que no la había cantado y que deseábamos mostrarle en agradecimiento nuestro versión a su propia canción en un estilo más guapachosos y dando pie a la improvisación del solista, esa había sido la “otra, otra, otra” canción con la que terminábamos nuestra participación y en la que de reojo observábamos en un principio su desinterés, después voltear su mirada hacia nosotros mientras firmaba algunos discos, sonreír y saludarnos con su sombrero hasta que finalmente mostrarnos su enojo y es que recién terminábamos de tocar nuestro compañero Nico le quita el micrófono al maestro de ceremonias y se pone a criticar a los artistas que vienen a vender sus discos en ves de ofrecer su solidaridad, Desde luego que no era una posición del grupo sino uno más de sus arrebatos con el cual de vez en cuando nos metía en problemas. Después de guardar los instrumentos algunos de nosotros lo fuimos a buscar para aclarar la situación pero ya no lo encontramos. Nos quedo entonces un sabor amargo. José de Molina antes que dedicarse a la cantada fue un actor pero no encontró en esos tiempos la manera de desenvolverse en ese campo artístico, con el comienzo de su carrera como compositor y solista se encontró con la nula posibilidad de que alguna compañía disquera grabase sus canciones y que las compañías de corte independiente no existieran en México, no teniendo mas remedio que crear su propio sello “Nueva Voz Latinoamericana” y vender los discos por su propia cuenta ya que la distribución por medio de librerías y tiendas era muy reducida, le dejaba menor ingreso y le esclavizaba en un trabajo de grabación, maquinación, entrega y demás. Tenía que convertirse en empresario o sea patrón y tener sus trabajadores asalariados o sea sus obreros. Y como las ventas no eran demasiadas ni tampoco existía el suficiente dinero para invertir y producir mayores cantidades que le redujeran los costos y le incrementaran las ganancias, pues el llegaba a un acuerdo económico-solidario con quienes lo invitaban a participar en un evento. El solía decir que nunca cobraba por cantar, para eso se basaba en el dicho de “según es el sapo… según es la pedrada” y a cambio de equis cantidad de discos que le adquiriesen a equis precio el se presentaba, claro que como a veces era requerido en lugares lejanos por cuestiones de tiempo, transportación, hospedaje y comidas pues tenía que haber una manera para cubrir los costos de avión, hotel y demás. Creando así su propio sistema de subsistencia recorrió casi por completo el país, algunas ciudades de los Estados Unidos y algunos otros lugares más de Latinoamérica y Europa. En sus grabaciones le dio una variación al estilo acostumbrado al incluir la voz propia o de otros con textos que complementaran la canción, grabo 12 discos pero suficientes para testimoniar los movimientos sociales desde los años 60’s hasta el levantamiento zapatista de 1994, sabiendo el mismo de sus limitaciones técnicas y académicas invito a otros músicos a colaborar en los arreglos e incluso a compartir el acetato como sucedió con Amparo Ochoa, Othoniel Llamas, Los Nakos y otros. Esta discografía comenzó en 1971 con “Cánticos y Testimonios” y la primera vez que Amparo Ochoa grabara algunas canciones, será en ese mismo año en donde Amparo Ochoa graba su primer disco como interprete solista en el álbum editado por la RCA “De la Mano del Viento” titulo de la canción de la autoria del propio José de Molina. Eran los años en que existía una colaboración muy estrecha junto con el nacimiento de colectivos como el Grupo Arte Colectivo en Acción en donde podíamos escuchar los versos del poeta Leopoldo Ayala y a José Molina cantar mientras el pintor José Hernández Delgadillo trabajaba con sus murales. Pero también eran los años en que se recrudece la represión mediante la guerra sucia y el aniquilamiento de los movimientos armados por parte del gobierno mexicano. José de Molina deja en su discografía un testimonio de la lucha guerrillera, desde Rubén Jaramillo, Genaro Vázquez y Lucio Cabañas hasta el Ejercito Zapatista de Liberación. Ese fue el sabor acido de su canto rebelde. Los días 10 de Junio y 2 de Octubre son fechas importantes para el calendario de la izquierda mexicana, porque no solo es recordar a los compañeros caídos en aquellas masacres y exigir justicia sino reafirmar los logros y conquistas de los movimientos estudiantiles más importantes y trascendentales del siglo pasado. Sea quien sea el convocante no faltan los mítines, las marchas y las manifestaciones por las calles céntricas de la ciudad de México, ya sea con rumbo a Tlatelolco, al Zócalo o partiendo del Casco de Santo Tomas. Asimismo se celebran diversos actos culturales en donde siempre se contaba con la presencia de José de Molina. Allá por los años 80*s nosotros trabajábamos activamente junto con otros grupos artísticos en la construcción de una coordinadora de trabajadores de la cultura, estos trabajos no eran solamente las reuniones y discusiones de proyectos, sino que también era el apoyo al trabajo de los foros y paralelo al empuje de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (CONAMUP) y la Coordinadora Sindical Nacional (COSINA), comenzamos a ser participes en las marchas como un contingente y a la vez elaborando volantes artísticos (en donde una comisión redactaba el texto-poesía estilo creación colectiva), esto fue desembocando en un solo programa artístico, es decir una presentación por medio de un guión en la que se hilvanaban y mezclaban música, poesía y teatro. Así se decidió participar en 1981 en la marcha del 2 de Octubre que culminaría en Tlatelolco y al final de esta nos trasladaríamos al atrio de la iglesia para hacer nuestro show. Fueron días de ensayo previo y momentos antes de comenzar la presentación hace acto de presencia con su guitarra José de Molina dispuesto a echarse unas canciones, quedaban menos de un cuarto de hora para que iniciáramos y entre los grupos se hacia el consenso y la decisión de que hacer ante esta eventualidad, por unanimidad se aprobó negarle su participación, pero para nuestra mala fortuna nos comisionaron (en el papel de cuates) para hablar con el y explicarle la situación (el más indicado por su amistad era el Llanero Solitito, pero en esta ocasión el no participaba en el evento pues tenía que estar en el hospital para el nacimiento de su hija) y ya se imaginaran los diálogos y las expresiones de algo que se estaba volviendo rispido, finalmente el acepto y con la guitarra al hombro se alejo. Algunos temían que por su carácter hiciera su show como cuando ocurrió en uno de los Festivales de Oposición efectuados en el Palacio de los Deportes en donde el había puesto un stand de sus discos y no había sido programado en ninguno de los foros y animado por jóvenes que lo conocían se dispuso a “tomar” un foro para cantar, la gente de seguridad se lo estaba impidiendo por lo que comenzó armarse el alboroto al grado de contar con la intervención de uno de los jerarcas del Partido Comunista que al ver el apoyo con que contaba finalmente lo dejo que cantara. Y este temor se debía a que ya teníamos una buena parte del publico que se estaba aburriendo con los rollos de los oradores y buscando acomodarse al frente. Y en efecto éramos cuates de José de Molina, porque a donde quiera que íbamos nos lo seguíamos encontrando y siempre buscábamos aclarar los malos entendidos pero nuestra amistad tenia un sabor salado. Pasaron casi 4 años y entonces nos dejamos de ver con esa continuidad, pero no fue motivado porque el se haya enojado con nosotros sino porque el cambio de la instrumentación de lo acústico a lo eléctrico nos traslado a otros foros. Fue durante una presentación en las ruinas del terremoto de 1985 en un acto con las costureras días después de aquella tragedia del 19 de septiembre, cuando nos topamos con el de nueva cuenta. Lo primero que hizo fue preguntarnos por demás compañeros del gremio e intercambiar informaciones al respecto. Su carácter era diferente, para nosotros no desconocido pues años antes cuando se convoco a la formación del Comité Mexicano de la Nueva Canción, lo vimos no en las butacas del auditorio del CREA, sino en el estrado, compartiendo la mesa directiva al lado de Rene Villanueva, Gabino Palomares y Julio Solórzano entre otros. Este nuevo reencuentro ayudo para que nosotros ahora fuéramos los que lo buscáramos a el en los primeros días del año de 1986, teníamos ya en la mano las cintas de nuestra primera grabación y solo nos faltaba la maquila, habíamos tocado puertas con diversas disqueras pero no había una respuesta positiva, otras gentes del mismo gremio nos trataban de aventar sus asesoráis, consejos y demás pero al fin de cuentas le daban vueltas al asunto sin resolver nada. Fue con José de Molina con quienes se nos dio esa posibilidad y gracias a su ayuda pudimos al fin de cuentas editar nuestro primer casete que en este año cumplió 25 años, la grabación no entro dentro del catalogo de sus discos, pues para ese tiempo ya solamente editaba sus propios discos. Meses después de haber salido “Llegaron los del Salario Mínimo” el fue quien nos busco para ofrecernos participar en su siguiente disco “Terremoto” en el cual le faltaban dos temas: “El Camaleón” y “Al Tambor de la Alegría”. Para nosotros era un gran honor el participar en la grabación, ya se nos había cebado primero con los compañeros del grupo Apax Chacan de Querétaro, después con León Chávez Teixeiro y ahora que teníamos esta oportunidad con José de Molina se nos truncaba también puesto que era muy poco el tiempo para hacer los arreglos, montaje e ir al estudio y a que nosotros estábamos en una constante actividad y por los compromisos contraídos y los tiempos nos impedían nuestra participación. Pero mas que la respuesta negativa que le dimos a el, nos dolió que el compañero encargado no manejo bien la situación y dejo este asunto en un mal entendido. Si bien teníamos ya planeado hacer la siguiente producción “El Partido Proletario”, había la opción de que se le propusiera hacer con tiempo un disco conjunto compartiendo créditos y demás en lo que sería la continuación o segundo volumen de “Salsa Roja” al que quizás le llamaríamos “Sabor amargo pero sabor”. Paso así casi una década en que la relación se había enfriado, no fue sino posterior al alzamiento de los zapatistas en que pudimos conversar con el y aclarar situaciones. Entonces volvimos a ver el rostro de ser humano que el tenía, sus esperanzas y también sus temores al aniquilamiento de la lucha de los Zapatistas y del Subcomandante Marcos. Edito de manera emergente “De Chiapas con Amor” lo que a la postre sería ultimo disco. Nos platico de algunos otros proyectos como el establecer un Centro Cultural y quedamos en la posibilidad de hacer un disco con el. Como actor obtuvo los recursos para manejarse en un escenario y que le eran necesarios pues sus presentaciones eran acompañadas por su guitarra, por eso mostraba un carácter fuerte y hasta radical en el foro, también motivado por los golpes recibidos, mismos que lo llevaron a una sorpresiva muerte en el año de 1997. José de Molina es un cantor popular rebelde y combativo que a nosotros siempre nos dejo su sabor dulce, a pesar de la amargura, la acides y lo salado que nos ha tocado vivir.

domingo, 10 de abril de 2011

LOS CLASICOS MEXICANOS

En la mayoría de las ocasiones que hemos escuchado respuestas a la pregunta sobre ¿cual es la clase de música que nos agrada?, sobresalen la música romántica seguida de la música bailable y otras. Desde luego que cuando tratamos de especificar géneros sobran las polémicas y los gustos: unos que el rock, otros que la salsa, etcétera, etc. Es difícil unificar criterios y mas cuando se refieren a un abanico de ritmos y melodías, que dicho sea de paso, en su mayor parte hoy en día están en manos de la industria comercial destinada a producir cantidades y no calidades donde el objetivo primordial es el consumo y el abastecimiento de grabaciones encargadas de cubrir redes de entretenimiento que nosotros conocemos como conciertos, radio, televisión, cine, etc.; en un mercado que a veces parece saturado y competitivo pero con el desarrollo de la tecnología se convierte inagotable. Es algo tan cotidiano que sucede a todas horas en donde cada uno de nosotros estamos inmersos que llega al grado de bloquearnos el pensamiento, escuchamos al por mayor las canciones y ya no meditamos el ¿por qué? y ¿para qué? Los filósofos chinos resumían esto en una sola frase: “los árboles nos impiden ver el bosque”. Y a pesar de la variedad y las opciones logramos encontrar un común (que contiene una mentira) que si la sinceridad nos lo permite podremos denominarlo así: nos gusta de todo menos la música clásica.
No hay que culpar a nadie de este engaño ni de la ignorancia, ya que por generaciones vamos arrastrando verdades a medias, descubrir estas falsedades no es tarea laboriosa, lo que si lo es, es abrir nuestra mente y no conformarnos con los status que nos imponen los dueños y dirigentes de los medios. Señoras y señores, querámoslo o no, si nos gusta la música clásica, comenzando porque el concepto es equivocado y parcial, ya que a lo que le llamamos música clásica, no le corresponde correctamente el término, aunque quizás si una guía. ¿Cómo está esto? Pues bien la música que conocemos bajo esta etiqueta tiene grandes diferencias de acuerdo a su desarrollo y períodos, del cual de uno de ellos extraen el nombre para generalizar. Muchos se sorprenden cuando descubren que los inicios de este genero llamado música clásica comenzó su evolución en manos de la religión cristiana, que mediante las liturgias le fueron dando forma con los cantos gregorianos y con la primitiva escritura musical, por eso el DO, RE, MI, FA, SOL, LA y SI o sea los nombres de las notas musicales salen de los primeros versos de un himno en latín a San Juan Bautista (Ut queant laxis) en el siglo XI, del monje italiano de la orden de San Benito: Guido de Arezo, quien también instauraría el conjunto de cuatro líneas en colores que posteriormente desembocaría en el pentagrama. Y pasando de nación a nación en Europa, los diferentes reinados van construyendo escuelas y formas musicales con Francia a la cabeza (ars nova) en el siglo XIV, Italia (renacimiento) en el siglo XVI, Alemania (barroco) en el siglo XVII, llegando en el siglo VIII el clasicismo de donde se toma el nombre de música clásica para todo lo anterior y lo que le precede; y seguido a este periodo desembocarían el romanticismo y el nacionalismo en el siglo XIX, hasta llegar al siglo XX con el impresionismo y nuevas técnicas expresivas previas y posteriores a las dos guerras mundiales. Monteverdi, Bach, Vivaldi, Haendel, Haydin, Mozart, Beethoven, Litz, Chopin, Wagner, Verdi, Strauss, Dvorak, Tchaikovsky, Debussy, Ravel, Stavinski y demás compositores y ejecutantes musicales corresponden a distancias, periodos, etapas y géneros musicales distintos unos y otros que generalizadamente se le conoce como música clásica y que lamentablemente despreciamos y confundimos pensando que es “música aburrida”, para cerebritos, para extranjeros o para determinadas clases sociales. Y aquí estriba otro error porque desde niños la escuchamos sin imaginárnoslo, cuantas veces hemos visto las caricaturas en la televisión y no logramos reconocer que los fondos musicales contienen estos generos, en el cine en una gran cantidad somos receptores sin darnos cuenta, sin quererlo, aunque después cuando nos preguntan si nos gusta la música clásica, respondamos con un no. Pero a pesar de esta negativa seguimos y continuaremos escuchándola y hasta bailándola ¿cómo es posible? Claro que si: nomás acuérdense de los valses en las fiestas de quinceañeras. Por eso decimos que somos los clásicos mexicanos, los que negamos la cruz de nuestra parroquia y nos encomendamos a otros santos, en curioso malinchismo. Y así le podremos seguir continuando al asunto, que es largo y profundo, interesante desde el punto de vista histórico, saludable para nuestros oídos tan maltratados por el ruido musical y benéfico para nuestra forma de pensar ya que no esta peleado para nada con la música popular (otra generalización errónea).

martes, 22 de marzo de 2011

JUDITH REYES

¿QUIEN CANTARA TU HISTORIA? por Yelly Alarcón Reyes y Félix Pérez SU INFANCIA Nacida de humildes padres campesinos, Judith Reyes vio por primera vez la luz en Ciudad Madero (antes Cecilia), Tamaulipas el 22 de marzo de 1924. Durante su infancia paso un largo tiempo sin saber nada de su padre, quien tuvo que aventurarse al extranjero en busca de mejores oportunidades para salir de la pobreza. Su madre, mientras tanto, para ganarse el sustento, lavaba, planchaba y hacia tortillas de harina para los vecinos. De niña, Judith no jugaba a las muñecas, prefería corretear con los muchachos del rumbo, jugar béisbol, encaramarse en los árboles, atrapar carvallos de día, luciérnagas de noche y jugar a la guerra, como ella misma narraría en 1970 en su libro La otra cara de la patria. SU CARRERA ARTISTICA El fuerte temperamento y notable sensibilidad musical que Judith poseía se revelan públicamente a sus 14 años de edad, cuando para sobrevivir se inicia en el canto. Primero en las fiestas que organizaban en el Teatro de los Alijadores y posteriormente incorporada a los grupos de variedades que recorrían los campos petroleros de su estado natal. Poco tiempo después la joven artista cantaba en la radiodifusora del puerto de Tampico, en donde conoció a Eduardo Alarcón Leal, quien fuera su compañero en el Dueto Alarcón y más adelante su esposo. El dueto hizo presentaciones en Estados Unidos y a su separación surge La Tamaulipeca, como se le conoció en el medio artístico a Judith. Viajó presentándose en teatros, carpas y radio al lado de actores, cantantes y cómicos como Fernando Fernández, Cuco Sánchez, Andrés Huesca, Paco Miller y Carmen Salinas entre otros. SUS PRIMERAS CANCIONES FAMOSAS Durante esta etapa de vida artística La Tamaulipeca fue compositora de varias canciones que alcanzaron fama y popularidad, una de ellas, La parranda larga, recorrió el mundo interpretada por Jorge Negrete en dos películas: la cinta mexicana El Rapto con María Félix y la otra producida en Francia con el nombre de Los héroes están fatigados, con Robert Redford y dirigida por Gerard Phillips. También compuso Aborréceme si quieres que grabó Rosa de Castilla; Corazón burlado, grabada por Tito Guizar; El hombre que quiero, por la Torcacita y Sufriendo y penando, por Andrés Huesca, intérprete a quién ahora se le atribuye la autoría de esta canción. En sus relatos, Judith recuerda cuando cantó en la XEW y en la XEQ, en éstas, recibía como pago dos pesos en la Q y cinco pesos en la w por cada programa de 15 minutos. Debido a su participación en un movimiento encabezado por los hermanos Martínez Gíl contra el sindicato blanco, tuvo que dejar esas estaciones e irse a trabajar a la recién inaugurada XEX, en cuyo elenco figuraban Pedro Infante, Luis Aguilar, Fernando Fernández y Viruta y Capulina cuando formaba parte del trío Los Trincas. SU PARTICIPACION EN LA POLITICA ELECTORAL Y LAS CANCIONES DE PROTESTA. En 1952, muere Jorge Negrete, Judith deja de producir comercialmente y se lanza como candidata a senadora por el Frente Electoral del Pueblo, cuando esta organización postuló a Ramos Danzós Palomino como candidato a la presidencia de la República. En 1956 surge en México una nueva expresión político-musical: La canción de denuncia política (que después sería conocida como de protesta), cultivada por ella en géneros como el corrido, el huapango y las coplas, hecho que la definió como La mamá de la nueva canción mexicana y Decana de la canción política latinoamericana. Al respecto Judith relata en su libro El cantar materialista de la historia escrito en 1984-1986: "...entonces, que yo sepa no había en México canciones de protesta. Este concepto lo conocí en 1965, pero para esa fecha ya había escrito yo un titipuchal de canciones y las cantaba venciendo solo los obstáculos que me ponía el sistema, pero estos se multiplicaron cuando surgieron elementos que convirtieron este tipo de canción en espectáculo redituable". Una de las canciones escrita en 1956 por Judith, es el corrido Cantadora Andando en tierras lejanas ay Dios, escribí un corrido porque me gusto la historia de un líder cañero bravo como pocos lo han sido. Y sucedió que en Los Mochis cantando a mitad de plaza con la banda y la tambora de Don Porfirio Amarillas llega un fulano y me abraza. Oigame usted cantadora yo desde lejos la vi y al escuchar su corrido le juro por la tambora que entero me estremecí. Era Aurelio Rivera macizo trabajador que recordaba a aquel líder del sindicato cañero que un día llegó a Senador. Pero cayó asesinado según me cuentan los hechos; murió Rosendo G. Castro y murió por los cañeros peleando por sus derechos. Con fino pincel escribo su nombre aquí en mi canoa; adiós Rosendo G. Castro yo me enredé con tu historia en los Mochis Sinaloa. SU INCURSION EN EL PERIODISMO Y SU COMPROMISO CON LA CAUSA OBRERO CAMPESINA En uno de sus viajes al Estado de Chihuahua, Judith incursiona en el periodismo. Fue en el Diario el Monitor de Parral, donde le tocó cubrir la fuente obrera y campesina, esto le permitió vivir de cerca el drama de estos trabajadores. Durante la cobertura que hacía como reportera a una caravana de los campesinos de Ciudad Madera, Chihuahua, Judith promete conmovida a un campesino: "... si señor, yo voy a escribir sobre sus problemas. Y no solo voy a escribir... ¡ lo voy a cantar ¡ ¡ voy a escribir canciones sobre todas las cosas que veo entre ustedes ¡ ¡se lo prometo! es una promesa que hago a todos ustedes." Sobre esta promesa escribiría después en la Otra cara de la patria: "Esto lo dije con voz de confidencia, pero verdaderamente quería gritarlo (...) volvería a escribir canciones, esta vez con razón y con ganas... en adelante, mis canciones tendrán sabor a historia para cantarlas a todo pulmón" Tiempo después Judith Reyes diría convencida que nació dos veces, la primera en Ciudad Madero, Tamaulipas su tierra natal, y la segunda en Hidalgo del Parral, Chihuahua, en donde la compositora retoma la crónica político-musical y desarrolla una gran producción. SU PARTICIPACION EN LAS LUCHAS CAMPESINAS; PERSECUCION Y ENCARCELAMIENTO. El 22 de mayo de 1960, 184 familias campesinas del Frente División del Norte, se lanzaron a la ocupación del barrio conocido como El triste, correspondiente al casco de la ex hacienda de Santo Domingo, Municipio Villa Ahumada, Chihuahua. Judith se solidarizó con estas familias campesinas no sólo con su canto y su denuncia. De ésto da el siguiente testimonio: "llegué con 8 toneladas de víveres recolectadas casa por casa en la ciudad de Parral (...) policías municipales y tropa me hostilizaron y trataron de apoderarse de mis cosas. Cuando al fin pude llegar al casco de la ex hacienda, un teniente trató de demorar la entrega de los víveres, pero sabiendo como pincha el hambre, insistí en hacer una entrega inmediata. Al final de la jornada mis dedos estaban adoloridos y las manos me sangraban... por manejar tantas cajas y encostalar granos amarrando los sacos con cáñamo." En 1961 canta esa historia en el Corrido de Santo Domingo, el siguiente es un fragmento: Son las armas de la Patria contra de los campesinos, las mujeres, los ancianos, y como 300 niños. Linda gente de Parral linda la Ciudad de Juárez nos trajeron alimentos a pesar de los pesares. Año del sesenta y uno en la prensa se leía la repartición de tierras que López Mateos hacía. Pero sólo eran noticias lejos de las realidades porque la Reforma Agraria es demagogia en cantidades. Judith Reyes recorrió con su guitarra los campos y las sierras de Chihuahua y de Durango, también presentó recitales en todas las escuelas rurales del país y de sus canciones brotaba poesía y denuncia. La participación de esta aguerrida compositora en las luchas campesinas tuvo como respuesta la intimidación y persecución por parte del gobernador del estado de Chihuahua, Paredes Ginér Durán, quien en 1962 la priva de su libertad física en la cárcel de la Capital del Estado. Sin embargo esto no la detiene, su canto de lucha sigue, motivo por el cual es desterrada del estado. En 1963 se presenta en la capital del país como "corridista" y da su primer recital en esta modalidad en la Academia de San Carlos, luego en la Escuela de Agricultura de Chapingo, en el Instituto Politécnico Nacional, en algunos auditorios de la UNAM y muchas otras Universidades del interior del país. SU PROYECCION SOBRE LA VIDA NACIONAL Y MAS ALLA DE LAS FRONTERAS. Judith narra la historia de muchos acontecimientos y hace denuncia de la situación de su pueblo a través de una extensa producción musical, algunas de sus composiciones son: Canción de los niños trabajadores (1963); Corrido de Arturo Gámiz (1965); Cronología del Movimiento Estudiantil que constituye una obra de diez canciones (1968) y Canción del Gasoducto (1978). No tenemos conocimiento de algún corrido que se haya compuesto y cantado para relatar un suceso de otro país, antes de que Judith lo hiciera. Algunas de sus composiciones de este corte son: Panamá, Cimarrón Haitiano, Poder Negro, Canción para un niño de Vietnam y Canción dedicada a los presos políticos de Brasil, por mencionar solo algunos títulos. SU PARTICIPACION EN EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DEL 68 Y EL EXILIO. Su incansable espíritu de lucha contra la injusticia y su compromiso con las causas del pueblo, hacía que estuviera presente en la mayoría de los movimientos políticos invitada por la gente que compartía su música y su decidida entrega en estos movimientos, siempre con su guitarra que pareciera un fusil disparando denuncia tras denuncia en cada una de sus canciones. En 1969, Judith Reyes estuvo secuestrada e incomunicada en las caballerizas de guardias presidenciales, donde permaneció en la más completa obscuridad bajo tortura física y psicológica. Su libertad se obtuvo después de tres semanas de desaparecida gracias a una movilización popular que exigía su presentación. Debido a las amenazas que continuaron en su contra ("o te vas o te mueres") se vio obligada a salir del país y este exilio duro 4 años. En el libro Cantares de la memoria del folklorista René Villanueva (1994), el autor recuerda algunos episodios que compartió con ella en el movimiento estudiantil del 68. René describe: "Después de la terrible noche de Tlatelolco, presentarte ante los estudiantes semejaba a un operativo guerrillero de la más rigurosa clandestinidad para poder burlar el acoso policiaco que se padecía (...) el secuestro, otra golpiza y las amenazas contra ti y tu familia que desde el más alto nivel político recibiste, te orillaron a exiliarte. Sí Judith, los exiliados políticos no sólo son chilenos, argentinos o guatemaltecos, existen también los mexicanos y tu fuiste uno de ellos." SU PRODUCCION Y LUCHA EN EL EXTRANJERO Ya en el exilio la compositora graba algunos discos, principalmente en Francia e Italia y funda el Comité por la Defensa Física y Moral de los Presos Políticos de México. Sus primeros recitales en el extranjero fueron en el College St. Marie, en Montreal, Canadá, también canta en la Sorbona, en el Politécnico de París, en la Universidad de Grenoble, en las ciudades de Lyonn, Orleans, y en Francia. En 1970 se presenta en el Piccolo Teatro de Milan y en el Circolo Culturale La Comuna, organismo creado por Darío Fo en Italia. Ese mismo año recibe una emotiva y alentadora carta de los presos políticos recluidos en el Penal de Lecumberri de la Ciudad de México; la carta lleva las firmas de 87 prisioneros entre los que figuraban: Luis Cervantes Cabeza de Vaca, Carlos Martín del Campo, Elí de Gortari, Fausto Trejo, José Revueltas, Manuel M. Pardiñas, Heberto Castillo, Armando Castillejos, Ramón Danzós Palomino, Gilberto Rincón Gallardo, Pablo Gómez Alvarez, Gilberto B. Pereira y su esposo en ese entonces Adán Nieto Castillo. De 1971 a 1980 recorre el mundo con sus canciones. Su guitarra y su voz se escuchan en muchas ciudades de Europa, América Latina y Estados Unidos. Graba 18 discos entre LP y sencillos en Le Chant du monde de Francia; I Dischi del Sole de Italia y Days of Struggle de Nueva York, sus discos se han reimpreso en muchos otros países. SUS LIBROS Como escritora e historiadora, Judith Reyes nos dejó tres obras. La primera es: El Cantar Materialista de la Historia que escribió en 1986 y se encuentra inédita. En ésta, relata entre otras cosas anécdotas y reflexiones en torno a su manera de luchar. Sus textos nos hablan de la expresión político-musical como un instrumento de lucha, así como la fuerza que existe en nuestras raíces culturales. En su segunda obra, llamada El Corrido Presencia del Juglar en La Historia de México escrita en 1987 y publicada recientemente, se refiere al corrido como una canción de protesta cuyo origen se encuentra en las viejas culturas mexicanas y no en el romance español. Su tercer libro es La otra Cara de la Patria escrito y publicado en 1970, en él, plasma el testimonio de una mujer artista, revolucionaria y militante. SU REGRESO A MEXICO. Entre 1980 y 1988 Judith desarrolla actividad solidaria para pueblos como el salvadoreño y el peruano, al mismo tiempo colabora con organismos como La Unión Nacional de Mujeres Mexicanas; La Unión de Comuneros Emiliano Zapata y los estudiantes de la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar de Ciudad Juárez, Chihuahua, institución que fue desaparecida por el gobernador Francisco Barrio. La última canción escrita por Judith Reyes en noviembre de 1988 la dedicó precisamente a esta escuela. SU VIAJE SIN RETORNO El 27 de diciembre de 1988, a la edad de 64 años Judith Reyes fallece víctima de un infarto, no sin antes dejarnos un invaluable legado de historia y cantos de lucha del pueblo de México y el mundo.
LA FOTOGRAFIA DE JUDITH REYES FORMA PARTE DEL ARCHIVO FAMILIAR Y SE PUBLICA JUNTO CON EL ARTICULO BAJO AUTORIZACION. DERECHOS RESERVADOS

lunes, 21 de febrero de 2011

achis, achis los mariachis

¡Qué el fandango no se vaya al fango! Corrian los primeros veinte años del siglo XVI cuando los jardines de nuestra cultura nacional fueron pisoteados por los invasores extranjeros: los españoles, venidos de allende el mar. En una guerra cruel fue vencida la resistencia, cayendo en manos del conquistador la plaza de los poderes situada en Tenochtitlán. La espada con la ayuda de la cruz “en el nombre del Dios Cristiano” utilizando las llamas infernales se hicieron cargo del sometimiento, tratando de borrar la ciencia y los legados, exterminando los campos florecientes cultivados por generaciones Olmecas y Toltecas. Por las buenas o por las malas siempre más se segundo que lo primero. Pero entre las cenizas de aquel fuego sobrevivieron semillas y en lo silvestre los frutos siguieron alimentando a nuestro pueblo. No nos mataron porque si no ¿quién sembraría?, ¿quién habría de ser el sirviente?, pero nos dejaron moribundos, más bien nos convertimos en los espectadores de las fiestas, pero no de aquellos que están en una galería o butaca sino quienes no tienen acceso a la celebración, porque “pobre de aquel que se atreva a …” Muchos murieron en los intentos, pero siempre se cuido a la raíz y a pesar de los pesares nuestros sones mexicanos prevalecen, algo que es nuestro orgullo, lamentablemente ahora se tienen que cuidar de otros seres sin rostro pero reconocidos por todos: los mercaderes de las sociedades anónimas, aquellos que por el afán del lucro están deshonrando nuestras tradiciones, entre ellas las de los fandangos o para que ustedes los entiendan mejor la del Mariachi y sus sones. Hagamos un poco de historia… En la región de occidente entre lo que ahora constituyen los Estados de Michoacán, Colima, Nayarit y Jalisco, en forma paralela al mestizaje surgen Los Jarabes. Con gran influencia Arabe de donde provienen los vocablos “xarab” españolizado previamente como “sarao” y posteriormente como “jarabe”. Proveniente de la Zambra y del canario emerge el fandango español que en nuestras tierras adquirirá el nombre de jarabe y que junto con el son, palabra cien por ciento latina “sonus” o sea sonido, comenzaran a bailarse aunque en una forma muy primitiva y oculta, porque eran prohibidos bajo pena de excomunión por la santa Inquisición ya que “resucitaban las almas”. Bailes indecentes que los obispos de aquellos tiempos se quejaban con las siguientes palabras “…entre nuestros súbditos, se va introduciendo o, por mejor decir, esta ya introducida la peste de las almas y la ruina de la modestia y pudor cristiano”…”especialmente ciertos bailes lascivos y llenos de abominación indignos de nombrarse entre cristianos, que por sus canciones, gestos, movimientos, horas, lugares y ocasiones en que se ejercen y frecuentan…” Algunos de los nombres de estos jarabes y sones son: La Manta, El Gato, La Prosesora, El Susurro, El Ambar, El Artillero, Los Enanos, El Atole, El Guajito, El Palomo, El Durazno, etc., etc. Pero si hablar era delito, imagínense cantar y tocar. Basta mencionar que precisamente por esa prohibición a ejecutar los instrumentos de cuerda del viejo mundo y por el impedimento de hacer sonar nuestras ocarinas, flautas, tambores y sonajas, el pueblo mexicano crea sus propios instrumentos; naciendo así la vihuela y el guitarrón, entre otros instrumentos que surgirán no solo en muchas regiones de México sino también en lo que ahora es Latinoamérica. Con una dotación rudimentaria que incluye la vihuela, la guitarra de golpe o “mariachera”, violines y variantes según la región arpa y guitarrón, surge mucho antes de la llegada de los franceses el conjunto que hoy conocemos como Mariachi y que deriva de nuestra lengua nahua denominando no al grupo sino a los fandangos. Vistiendo originalmente calzón de manta, huarache, sombrero grande de sayate y jorongo o sarape cuando el frío lo ameritaba, porque hay que recordar que los músicos de pueblo que tocaban para el pueblo no tenían acceso a los ingresos de los hacendados ni mucho menos se codeaban con los capataces. Así transcurriendo los siglos de la esclavitud y la época independentista la población de menos a más celebraba sus fandangos, hasta que llegaron otros invasores, esta vez desde Francia que en un período muy corto de dominio van a querer atribuirse hasta el nombre por aquellos de “mariage” o se la boda (como si han de ver sido miles las de ellos). Lástima que nos les haya quedado tiempo de enseñarnos el can can.
Incursionando en los finales del siglo XIX en la Capital de la República los conjuntos comienzan a incursionar en plazas y barrios, llegando a debutar en los teatros en los albores del siglo XX. Gracias a la difusión dada a la danza por parte de la Compañía Rusa de Bailes Clásicos encabezada por su estrella Anna Pavlova quien incluso a través del espectáculo Fantasía Mexicana recrea al Jarabe Tapatío, cobra gran interés las Danzas Folklóricas Mexicanas y desde 1901 gracias a que el compositor y pianista Miguel lerdo de tejada vistió a sus músicos de charros, los grupos de mariachi y los danzantes comenzaron a uniformarse utilizando al principio las mismas vestimentas que usaban los charros y sus agrupaciones emergentes en esas mismas fechas. Entre los veinte y treinta comenzaran las primeras grabaciones que no incluyen la trompeta ni los cantantes solistas. Será después cuando se de la explosión de lo mexicano por conducto del cinematógrafo quien crea los charros cantores aprovechando el fracaso de un cantante de opera al que conocemos como Jorge Negrete, llevando al estrellato al sinaloense Pedro Infante: empistolando al macho mexicano, dibujándolo borracho y mujeriego. Seguirá una lista interminable en la que destacan José Alfredo Jiménez, Javier Solís, Antonio Aguilar y Vicente Fernández. Y para contrarrestarse crea una nueva adelita que a falta de voz tuvo que conformarse con exhibir la belleza femenina de María Félix, girando a sus alrededor las primeras cantantes encabezadas por Lucha Reyes y que después se convertirán en Lola Beltrán, Lucha Villa y muchísimas mas. Con la televisión ya ni se diga del crecimiento del mundo del espectáculo y la farándula transforman hasta los baladistas en cantantes de ranchero desde Juan Gabriel hasta Luis Miguel. Convirtiendo a los rebeldes rockanroleros como Alberto Vázquez y Angélica María en grandes exponentes de la música vernácula. Y para no quedarse atrás hasta los extranjeros también le entran al ruedo como Rocío Durcal y Leo Dan nomás por mencionar nombres. No ha faltado quien le ponga retrasen otros idiomas haber si pega. Ya no hablemos de los agravios porque el simbólico traje lleno de bordados y embotonados de oro y plata han sido reducidos al mínimo por el grupo Garibaldi y sus minifaldas además de otros artistas productos de exportación fabricados por Televisa y TV Azteca.
Y mientras que en las marquesinas de grandes teatros alrededor del mundo se observan los nombres de los más prestigiados mariachis que no llegan ni a cinco, en cantinas, plazas, barriadas, centros nocturnos, restaurantes, serenatas y toda clase de tugurios deambulan miles de mariachis anónimos ganándose el pan de cada día, ignorados y despreciados, interpretando sones que fueron agenciados y registrados por arreglistas que se han llevado los créditos y seguirán incrementando sus arcas no solo con las regalías sino también con la autoria. Y para estar de acuerdo con la época del úsese y tírese se utiliza al mariachi para tocar de todo, desde música clásica hasta cumbias y lo peor distorsionado la esencia de otros géneros y regiones como lo es con el son huasteco al que incluso le llaman huapango y con versiones de sones veracruzanos, danzas regionales de Chiapas, Oaxaca y demás. Con la suposición de que Mariachi significa Ranchero todo se transforma en eso como el Bolero y el Corrido. Pero entre todos los males que agobian al Mariachi y a toda la música mexicana, es el abuso y manipulación que le han dado los gobernantes desde hace muchos sexenios atrás, así como el duopolio televisivo lo ha venido haciendo el antes monopolio partidista vestido de tricolor se ha apropiado del mariachi participándolo del jolgorio político nacional, utilizándolo como exponente y embajador, nomás acuérdense de Don Luis y Doña Esther, de los dos Adolfos, de Gustavo, de José, de Miguel, de Carlos y de Ernesto. Y de funcionarios, delegados, diputados, senadores, presidentes municipales, gobernadores, embajadores, cónsules y secretarías. Tanto daño que le han hecho al pueblo y a su cultura que hasta los mismos interpretes musicales ya se están tragando el cuento y piensan que Mariachi es sinónimo de México. Están equivocados, sentimos decepcionar a muchos, pero el mariachi tal y como se presenta actualmente difiere y es opuesto a lo que somos, porque en esta época de crisis y tras años de lucha por la independencia, la reforma, la revolución y lo que viene; el pueblo mexicano ni es macho, ni es jugador, ni es borracho, ni es bravucón, ni es mujeriego. El tequila, la baraja, la pistola, el vicio y tantos sinónimos que se puedan encontrar son etiquetas que se nos han puesto para justificar el sometimiento y la esclavitud. Ojala poco a poco tomen razón los mariachis y se vayan quitando trajes bordados de joyas ya que no corresponden a la miseria que viven los mexicanos dentro y fuera del país y desaparezcan el revolver o al menos apunten hacia otro lado y no se olviden nunca de tocar los auténticos sones y jarabes tradicionales. Porque si no seguiremos bailando con la mas fea y el fandango se va ir al fango.

lunes, 14 de febrero de 2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

SI ME MUERO QUE SEPAN QUE HE VIVIDO

SI ME MUERO QUE SEPAN QUE HE VIVIDO LUCHANDO POR LA VIDA Y POR LA PAZ APENAS HE PODIDO CON LA PLUMA APLAUDANME CANTAR SI ME MUERO SERA PORQUE HE NACIDO PARA DEJAR EL TIEMPO A LOS DE ATRAS CONFIO QUE ENTRE TODOS DEJAREMOS A EL HOMBRE EN SU LUGAR EN HOMENAJE A EUGENIO TOUSSAINT Y A SALVADOR "EL NEGRO" OJEDA
TODAVIA NO NOS REPONEMOS DE LA PARTIDA DE MARCIAL ALEJANDRO, DE CACHO DUVANCED, DE MERCEDES SOSA Y DE JOSE CARBAJAL "EL SABALERO"
Y AHORA LA NOTICIAS NOS DEJAN CON TRISTEZA, ELLOS NOS DEJAN UN GRAN LEGADO Y AHORA CORRESPONDE EL TURNO DE LAS NUEVAS GENERACIONES. LOS RECORDAREMOS SIEMPRE Y CON ESTA CANCION QUE ESCUCHABAMOS DE NUESTROS COMPAÑEROS DEL GRUPO PAPALOTE LES RENDIMOS UN MODESTO HOMENAJE. UN ABRAZO A TODOS NUESTROS COMPAÑEROS DEL GREMIO. A LOS AMIGOS Y FAMILIARES NUESTRO MAS SENTIDO PESAME
SI ME MUERO YA SE QUE NO VERE NARANJAS DE LA CHINA NI EL TRIGAL HE LEVANTADO EL ROSTRO ESO ME BASTA OTROS ACECHARAN.... ¡la lucha de liberación es ante todo un acto de cultura! GRUPO SALARIO MINIMO FEBRERO 10 DEL 2011

viernes, 4 de febrero de 2011

UN POCO DE NUESTRO MUCHO MEXICO

REGRESAMOS A NUESTRA PROGRAMACION HABITUAL GRACIAS POR SU APOYO Y MANTENGANSE EN SINTONIA.